Nona Fernández: “La cultura es el pilar anímico de una sociedad en un momento de crisis”

02 | 09 | 2020
Nona Fernández: “La cultura es el pilar anímico de una sociedad en un momento de crisis”

Por Pedro Rafa Espinosa / Fotografía: www.latercera.cl


Nona Fernández tiene en como avatar de correo electrónico un personaje de Space Invaders. Ese fue el primer comentario que le hice cuando, luego de un percance de audio al conectar por Zoom, logramos escucharnos. Después de las formalidades de esta nueva realidad virtual, la pregunta de rigor:

¿Cómo te va con esta hiperconexión?

Jamás imaginé que íbamos a estar comunicándonos así, todo el día en lo social, laboral, las clases, todo. Pero me parece bien o sea que bueno que existe. Nos ha acompañado, también nos ha permitido trabajar también entonces me he acostumbrado, he intentado no enemistarme, amigarme con la plataforma y nada, aquí estamos completamente entregados a la plataforma”, señaló.

Hoy por hoy, parte del trabajo de la actriz y escritora se puede revisar en teatro, específicamente en el montaje ”Preguntas Frecuentes”, obra que recorre la memoria, el tiempo y la fragilidad, temas de los que conversamos en esta entrevista.

¿Desde dónde nace Preguntas Frecuentes?

La obra fue escrita justamente con esta idea de tiempo casi detenido. Yo creo que ahora estamos saliendo un poco de esa dinámica pero en los meses más rudos de confinamiento yo sentí que entramos en una especie de paréntesis donde no teníamos un futuro muy claro porque todo era incertidumbre, se nos hacía difícil planificar incluso el día a día , no sabíamos que iba a pasar la próxima semana, todos los planes que habíamos hecho para el año ya no existían, todo se suspendió. El futuro se suspendió y quedamos en un presente muy poroso donde el pasado, yo sentí, que empezó a desbordarse un poco en la vida de las personas. Lo vi, lo he constatado un poco en el flujo de los Whatsapp con mis amigos, en las conversaciones con mi familia. Cómo, cosas que habíamos olvidado, de pronto cobraban protagonismo y cómo cosas que antes en nuestra vida más normalizada estaban muy presentes, como en la orgánica de día a día, quedaban diluidas porque ya no teníamos esa formalidad.

Siento que la vida antigua, antes de la pandemia, vivimos muy enajenados en el día a día, en salir temprano en la mañana, ir al trabajo, tomar el metro, que la cola del banco, como que no hay mucho tiempo de detenernos de mirarnos, también de recordar, de dejar la memoria funcionar. Y aquí por alguna razón yo sentí que la memoria se empezó a expresar en este tiempo poroso. De pronto no sabíamos qué día era qué día, no sabíamos si esto lo habíamos hecho hoy día o lo habíamos hecho ayer. Había una sensación muy extraña de confusión, un espacio temporal distinto al que estábamos acostumbrados y de ahí surge un poco la idea de "Preguntas Frecuentes", esta idea también donde la memoria se desborda, nos toma, nos consume y en un tiempo de fragilidad. Este ha sido un tiempo de completa fragilidad, fragilidad anímica, fragilidad económica, fragilidad política, fragilidad social, son millones de esas preguntas frecuentes que de alguna manera develan la fragilidad en la que nos hemos encontrado todo este tiempo y en un tiempo que no tiene tiempo también, un tiempo como poroso donde el pasado se hecho más presente que en otras oportunidades.

Y con el componente adicional de ser una obra en línea.

Claro. Es una obra en presente porque finalmente cumple el mismo rol que cumple el teatro de intentar tener una experiencia en conjunto con quien está al otro lado de la pantalla. En la vida antigua era con el espectador o espectadora en la butaca, en el escenario, en el teatro en general y ahora que no tenemos esa posibilidad, intentar en el vivo traspasar la pantalla y estar ahí con quien está observando al otro lado y tener la vivencia común. Las actrices están en vivo, la música se pone en vivo, todo es en vivo, todo se va articulando en vivo o sea la puesta en pantalla es en vivo y eso también es bonito. No es un registro grabado, no es una película, es una experiencia que va mutando. En cada función la calle es distinta, la calle desborda un poco en la casa de las actrices. La obra tiene también esto de que está muy vinculada con el momento, con el momento sociopolítico. Hemos hecho funciones donde están las cacerolas sonando afuera y se filtran en la función y eso también habla de la situación en la que estamos, una situación porosa, no solo temporal sino que también social. Todos estamos en este constante vértigo entre lo que pasa afuera en la calle, lo que pasa en nuestras vidas y hemos entendido que no estamos desconectados. Durante mucho tiempo yo creo que vivíamos desconectados de lo que pasaba afuera y ahora no. Estamos intentando no olvidar esta conexión que hemos ganado desde octubre.

¿Hacia dónde apunta Preguntas Frecuentes?

Creo que la obra intenta ser una plataforma de reflexión del momento concreto que estamos viviendo como sociedad en este momento. Intenta observar desde lo íntimo hasta lo social. Intenta observar nuestras fragilidades desde lo íntimo hasta lo social, e intenta también ser una luz de esperanza para lo que se viene o sea que todo esto que hemos padecido de alguna manera, toda estas fragilidades a las que nos hemos visto enfrentados y enfrentadas nos sirvan como herramienta pasa salir para afuera porque ya vamos a salir, enfrentar lo que se nos viene por delante que es uno de los momentos más importantes de muestro país, queremos cambiar el país. O sea qué más hermoso que ser partícipe de eso, con energía con ganas con entusiasmo con voluntad y acumulando esas rabiecitas que tú dices, yo también me levanto enojada pero que eso nos sirva, que nos activemos, que active para pensar en ese futuro que se viene que tiene que ser glorioso .Es el momento, no podemos desperdiciarlo de alguna manera y la obra también intenta ser de alguna u otra manera una invitación eso, a que sí, ha sido difícil, sí, hemos constatado lo que somos. No hemos constatado nada nuevo, simplemente como que hemos abierto la caja de Pandora y hemos visto la precariedad en la que nos encontramos. Quiero que eso nos sirva de energía, hay que cambiarlo, se viene un proceso constituyente, tenemos la posibilidad de hacerlo, hay que ir a votar hay que movilizarse. Hay que exigir, hay que protestar, hay que presionar hasta que ocurra y tengamos el país que queremos, el país que necesitamos y de eso se trata la obra finalmente. Es como que miráramos nuestras preguntas, que son millones de preguntas, porque lo que queremos es conseguir la gran respuesta entre todas todos.

¿Cómo explicas qué es la memoria? Es como una biblioteca, como un disco duro...

Yo creo que la memoria es el espacio más misterioso que poseemos, es insondable , tiene lógicas impredecibles y creo también que la memoria funciona en cada una y cada uno de manera distinta. Yo creo que ese misterio ese enigma que contiene la memoria en general y en específico en cada una, creo que es una de la cosas más me seduce, ese espacio que normalmente es más lleno de olvido que de recuerdo. Me interesa mucho esa selección que hacemos que es tremendamente arbitraria, extraña, muchas veces no es consciente, o sea normalmente no es consiente. La memoria es antojadiza, loca, salvaje, apasionada y funciona muy sola, muy sola en relación a nosotros mismos. A mí me interesa ese espacio por lo enigmático que es y me interesa sobre todo en los discursos más sociales porque también uno observa como esa memoria se pautea. La memoria colectiva, el espacio de la memoria colectiva para mi es bien importante porque he observado lo "de guión" en esa memoria colectiva sobre todo en los tiempos más cercanos, hablemos de la dictadura, de la transición, la post dictadura y esos operativos siempre me han apasionado, me ha interesado develarlos, ver como nos han engañado, de alguna una manera como han pauteado la memoria y como también el ejercicio de la memoria es un ejercicio, sobre todo cuando hablamos de memoria colectiva, es un ejercicio presente que requiere de la energía y de los recuerdos de todos y todas. La memoria colectiva es como una especie de palimpsesto que se va armando con pedacitos y retazos de imágenes y recuerdos de unas y otros y no es clasificable, no hay manera de oficializarla. Tampoco podemos decir esto fue lo que ocurrió acá, tenemos una gran gama de versiones, todas distintas, que coinciden a veces, que no coinciden a veces y creo que la única manera de entender a la memoria es en esa dimensión de inclasificación. Es un material poroso, salvaje, líquido, no podemos archivarla en un libro, no podemos archivarla en un museo no podemos archivarla en un archivo, por decirlo así.

¿Qué hay de ti en tus personajes?

Todo. En todo lo que escribo estoy yo de alguna u otra manera, no es que todo lo que escriba soy yo, pero estoy ahí, mi punto de vista mi manera de ver el mundo los materiales que elijo todo, todo lo que escribo tiene que ver conmigo, es una manera de expresarme pero creo que cualquier creación es eso en relación a la autoría, creo que no hay autor que no esté completamente expuesto en lo que escribe. A veces esa exposición es más enigmática , es más sellada pero somos lo que creamos, una especie de reflejo de uno mismo, una sombra. Es como el destilado de la borra de café que dejamos, está ahí es la huella. De manera muy inconsciente también, no es que sean retratos que uno elabora de si mismo, no. Son los materiales internos que uno los va plasmando en forma de teatro, de artefactos literarios pero todo lo que está ahí soy yo, para bien o para mal.

Uno trabaja con sus propios materiales, sus propios demonios, con sus propias locuras, sus propios intereses, sus propios desasosiegos, sus propios entusiasmos también. Todo eso está puesto en lo que hacemos pero como cualquier persona por lo demás, solo que uno se dedica hacer libros u obras. Yo creo que la partitura vital de cada persona está hecha de eso, somos lo que hacemos. Ni siquiera lo que creemos que somos, lo que hacemos, porque eso nos define.

En esta realidad como de ciencia ficción en la que estamos , Chile quedó suspendido en medio de una revuelta social ¿qué piensas de eso?

Yo creo que a diferencia de lo que ha pasado en el mundo completo, Chile es el único país que ha vivido la pandemia en medio de una revuelta social encendida, muy encendida. Nosotros no hemos dejado de estar revueltos, hemos cambiado de alguna manera la calle por la intimidad de nuestros computadores y hemos ejercido aquí a partir de los computadores ,de las redes, nuestra protesta y hemos conseguido cosas, ha sido bien importante. Seguimos en línea en nuestras asambleas, seguimos en línea en nuestros cabildos territoriales, en nuestros colectivos de acción. Hemos, a punta de tweet y de redes sociales, hemos levantado el 10%, hemos ayudado a que eso ocurra, hemos sacado una ministra, hemos cambiado un fallo en las medidas cautelares de un abusador en el caso Pradenas. No pudimos salir a la calle pero sí podemos encender las redes y las redes han funcionado. Creo que algo interesante de esta revuelta en medio de la pandemia también es que nos haya ayudado a sostenernos. Creo que si no estuviésemos en medio de una revuelta social esto hubiera sido más dramático en términos de ayuda, por ejemplo. Todas las ollas comunes que hemos sostenido, todos los fondos solidarios que hemos sostenido a partir de que ya habían cosas funcionando y ya habían colectivos funcionando, ya habían colectivos territoriales funcionando entones es mucho más fácil identificar cuáles son las necesidades y rápidamente organizarse para poder sortearlas. Pienso desde las artes escénicas la cantidad fondos que existen desde ADTRES, desde Sidarte, la Red de Actrices Chilenas, todo funcionando para que nuestros compañeros y nuestras compañeras no se caguen de hambre, porque es así, para que no se caguen de hambre, y eso ha sido super bueno. Pero bueno, creo que ha sido super poderoso el vivir esta crisis en medio de una revuelta social porque nos hemos sostenido. Y teníamos de alguna manera las herramientas para hacerlo, no teníamos que empezar a decir “chiquillos donde están, organicémonos”. No, ya estábamos organizados y eso ha sido es super bueno pero insisto que seguimos en revuelta y la pandemia lo único que ha hecho es dejar de manifiesto que todas aquellas cosas que explotaron en octubre no eran mentira, eran la más absoluta verdad, que necesitamos de todas maneras cambiar este sistema, por lo pronto cambiar esta Constitución y a partir de ese cambio cambiar este sistema desigual, donde en general el abandono es lo que más hemos visto en este momento. Se reclamaba por la salud, si reclamábamos por la educación, por las pensiones, todo ese tipo de cosas, son ese tipo de cosas las que ahora necesitamos cambiar con urgencia y para eso necesitamos cambio de Constitución. Y yo siento que la pandemia es como, si alguien no quería creerlo, si alguien desconfiaba, que estas demandas no eran reales, ahora le ha quedado de manifiesto: existe pobreza, existe abandono, existe un estado demasiado pequeño, que no tiene capacidad de hacerse cargo de la necesidad de la gente. Necesitamos fortalecer al Estado, necesitamos que el Estado no sea subsidiario, necesitamos un Estado que se haga cargo, todo ese tipo de cosas que se nos viene la pega ahora en este proceso constituyente. Yo creo que estamos en el proceso constituyente, nunca hemos dejado de estarlo. Cada vez que tenemos este tipo de conversaciones estamos ejerciendo nuestro derecho y nuestro espacio de constituyente.

¿Cuál es el rol de teatro en estos tiempos?

Yo creo que en todos los tiempos , en todos los tiempos siempre y no solamente la dramaturgia, hablo de la creación en general, el arte en general lo que hace es dar cuenta, intentar dar sentido a lo que está ocurriendo afuera. El arte está completamente conectado con lo que ocurre en cada momento histórico, en cada momento lo que hace es sujetar esa realidad e intentar darle un sentido para después entregarla a quienes gozan de eso, a los espectadores, a todos, a la ciudadanía en general y yo creo que en ese tiempo el rol es el mismo. Quizás, yo creo, porque estamos viviendo un momento super intenso y super álgido. Yo le exigiría a la creación mayor urgencia. No importa que terminemos de entender todo porque no estamos entendiendo nada pero creo que el arte en general debiese ser un espacio para reflexionar, para ver, para intentar entender algo y eso es lo que yo en general le pido a la creación y en este minuto con mayor urgencia porque estamos viviendo momentos urgentes, porque yo siento que estamos perdidos, estamos en un momento de mucha incertidumbre, de mucha intensidad. Todos nos días nos vemos atiborrados de noticias, atiborrados de estímulos y se hace difícil darle sentido a todo. Creo que está ahí la pega que tenemos que hacer nosotros, desde el mundo de la cultura, desde el mundo de la creación, intentar darle un sentido. Que puede estar muy equivocado, no importa, intentar darle un sentido.

¿Cómo crees que va a ser la vuelta al teatro?

Yo creo que va a ser más lenta de lo que quisiéramos. Fuimos los primeros en parar, vamos a ser los últimos en volver. Fuimos responsablemente los primeros en parar cuando ni siquiera se nos había pedido que paráramos pero entendimos que había que hacerlo. Creo que de la misma manera va a ocurrir el regreso incluso capaz que nos dejen volver antes pero hay que hacerlo responsablemente. Pero cuando finalmente ocurra, no tengo fechas, se me hace imposible pensarlo, va ser glorioso, va a ser hermoso, pero va a ser lento. Yo creo que al público también le va a dar miedo ir al teatro en un comienzo, tenemos que lidiar con eso también y y creo que vamos a vivir una amistad entre lo virtual y lo escénico durante u tiempo. Yo creo que va a haber un público que va a tomarse con más cautela la vuelta al teatro y que vamos a seguir en este formato, que va ser una especie de mixtura lo que va a ocurrir, puede que también grabemos mucho y se den las funciones virtualmente, hechas en un escenario pero que las vamos a ver quizás desde nuestras casas y eso más o menos veo. Las circunstancias de nosotros no son las del primer mundo, o sea nuestros teatros ya están muy debilitados después de esto y económicamente hablando, reabrir implica inversión, implica un montón de protocolos, implica estar sanitizando el teatro constantemente y eso es plata que los teatros en este momento no tenemos. Hay teatros independientes que con suerte todavía sobreviven a esta circunstancia entonces creo que va ser lento, difícil que haya un trabajo ahí del sector donde vamos a tener que seguir apoyándonos durante mucho rato.

¿Qué está pasando y no ha hecho o no ha visto la autoridad de cultura?

Yo creo que lo que no hecho es tener voluntad política para exigir al gobierno recursos económicos para poder sostener al sector. En otros lugares del mundo, yo sé que no somos parte del primer mundo, ya nos quedó super claro después de esta pandemia, de la tragedia y lo que hemos visto en esta pandemia, pero otras experiencias, Alemania el primer día dice "la cultura es bien de primera necesidad" y Hacienda pone una cantidad de recursos para que la cultura pueda seguir funcionando porque entienden que la cultura es el pilar anímico de una sociedad en un momento de crisis. Toda la gente se encierra y ve películas, ve series, lee libros, ve charlas, ve conciertos, ve obras de teatro, la cultura ha tenido ese rol a nivel mundial. Alemania lo entendió del comienzo. En la realidad de Francia, por ejemplo, donde el libro fue considerado también bien de primera necesidad así como las farmacias, así como los lugares de alimentación, las librerías podían seguir funcionando con delivery. Pienso en Italia también donde hasta el día de hoy, hasta septiembre, todavía todos los artistas tienen un recurso monetario específico para poder mantenerse, los artistas independientes, entendiendo que en estas condiciones no pueden ejercer. Nosotros requeriríamos, habríamos requerido porque ya no lo tuvimos, ya nos abandonaron, ese tipo de voluntad, entendiendo que no podíamos tener lo mismo que Alemania, que Francia, que Italia, que España, entendemos que no pero algún acto de voluntad. Lo que tuvimos fue que se reasignaron los mismos fondos que el ministerio siempre ha tenido, los fondos que no se podían aplicar por tiempos de pandemia. Evidentemente no se podían hacer giras, el teatro itinerante no podía funcionar. Esa plata se reasignó y se reasignó para concursos, para que los artistas pudiesen concursar. Esos concursos tampoco hablan de que esas platas van a llegar a esas personas con mayor necesidad y es muy rudo estar compitiendo entre colegas por las ayudas, eso es muy rudo. Faltó voluntad, faltó responsabilidad con el sector, faltó conexión con el sector porque el sector estuvo desde el primer día muy dado al diálogo, muy dado a entregar todo lo que el ministerio necesitara para poder hacer este tipo de ejercicio. No ocurrió. Ya se levantó la mesa de diálogo, cincuenta organizaciones se fueron porque nunca hubo diálogo, jamás hubo diálogo. Entonces si me lo preguntas, yo siento que nos abandonarán, ya nos abandonaron. Seguimos con nuestros fondos solidarios, nuestras ollas comunes, nuestras rifas, y así seguiremos.

¡Hola!