Lunes , 20 Noviembre 2017

Todos tenemos talento; No importa quién eres, importa lo que haces

Por qué Brasil exporta gran cantidad de futbolistas de alto rendimiento? Que tienen las tenistas rusas que otras no? Qué detonó la proliferación artística en el Renacimiento?. La clásica concepción del concepto talento suele reducirse a la idea de aquello que destaca en alguien como una herramienta única e insuperable. Muchos de nosotros crecimos con la idea de tener algún talento y simplemente no tener otros, pero lo cierto es que nuestro organismo funciona de una manera maravillosamente compleja, sobretodo cuando nos referimos al desarrollo o adquisición de habilidades.

Este articulo nace de la curiosidad personal sobre la formación de hábitos en el ser humano y si es posible combatirlos para no ‘tropezar con la misma piedra’ una y mil veces, y cómo también se pueden desarrollar habilidades/talentos que nos hagan únicos.

Daniel Coyle, autor del libro “The talent code” (“El Código del Talento”) se aventura a explicar cómo es que nuestras habilidades se desarrollan en nuestro organismo; cómo aprendemos lo que aprendemos. Lo interesante de este texto, mas allá de mi interés particular en la mecánica del organismo humano, es que el método descrito para despertar, crear o desarrollar habilidades es poco común en nuestros procesos de aprendizaje, sobretodo en relación a la enseñanza artística, lo que me causa gran curiosidad.

Nuestras habilidades o talentos se desarrollan en nuestro organismo gracias a la mielina que es la encargada de fortalecer ciertos circuitos nerviosos para que estos funcionen más rápidamente. Esto quiere decir que gracias a la mielina somos capaces de crear hábitos y desarrollar habilidades o talentos.En palabras del autor, “Toda habilidad es la aislación que la mielina hace al envolver neurocircuitos y que crece de acuerdo a ciertas señales. La historia de las habilidades y el talento, es la historia de la mielina”

Este estudio que Coyle realiza esta basado en investigaciones neurocientíficas además de su observación en semilleros de talentos en donde deportistas, artistas y ‘genios’ se forman día a díasegún ciertas claves. Estas claves son: Practica Intensa, Ignición y Maestro-Instructor.

Para un actor, existen diversas formas para memorizar un texto, y es común que después de cierto tiempo, incluso años, este actor pueda recordar esas líneas de forma casi íntegra. Esto se debe a que en algún punto del proceso artístico, ese actor practicó de forma intensa. Esto quiere decir que básicamente, cometió errores y puso atención a ellos. La práctica intensa se refiere a aquel momento dentro del proceso de aprendizaje o creación, en donde algo marca la diferencia y la mielina logra activarse. Aprendes gracias a ese momento, en donde no hay más esfuerzo, sino más intensidad. “…

La práctica intensa esta presente en aquellas experiencias en las que te ves obligado a ir más despacio, a cometer errores y corregirlos, y que terminaran por hacerte más veloz y diestro, sin que te des cuenta de ello.” Y esto se asemeja bastante al contexto del ensayo de una creación artística. Aquellos que saben de práctica intensa, saben que el esfuerzo no es opcional, sino que es un requerimiento biológico, y fijan objetivos para operar en los bordes de su capacidad, donde se cometen errores, para aprender de ellos. De esta manera la activación de la mielina esta asegurada. En cada ensayo, una vez fijado el objetivo deseado para él,donde la posibilidad de error esta abierta, activamos un circuito,y al cometer algún error y poner atención sobre éste, instruimos a este circuito con el fin de que nuestra mielina haga su trabajo agilizando la señal eléctrica, volviéndonos mas diestros.

Para comprender mas profundamente este tema debemos considerar que:

1. Cada movimiento, pensamiento o emoción humana es una señal eléctrica precisa que viaja a través de cadenas neuronales- un circuito de fibras nerviosas.
2. La Mielina es la aislación que envuelve esas fibras nerviosas e incrementa la fuerza, rapidez y precisión de la señal.
3. Mientras más se active un circuito particular, más mileina optimizará este circuito y así, nuestros movimientos y/o pensamientos se harán más fuertes, rápidos y fluidos.

“Durante el ultimo siglo y medio, hemos comprendido el talento a través del modelo de inspiración Darwiniano de genes y ambiente… Hemos crecido creyendo que los genes entregan dones únicos, y que el ambiente ofrece oportunidades únicas en donde expresar esos dones… Pero el modelo de la mielina muestra que ciertas [personas triunfan] no solo porque ellos trabajan duro, sino porque trabajan duro de la manera correcta–practicando mas profundamente y ganando mas habilidad. Como David, ellos han encontrado el correcto procedimiento contra Goliat”

Daniel Coyle expone cuatro principios fundamentales con los que opera la mielina: La mielina es creada para responder a acciones concretas y repeticiones atendidas; La mielina es universal, no le importa quien eres, sino lo que haces; La mielina sucede en una dirección. No olvidas cómo andar en bicicleta; La edad es importante. Tenemos más mielina durante nuestros primeros años de vida.“Este sistema es flexible, responsivo y económico, porque entrega a todo ser humano el potencial innato de adquirir habilidades dónde y cuándo lo necesiten… El punto es que aunque el talento se sienta y parezca predestinado, de hecho tenemos la posibilidad de controlar qué habilidades desarrollamos, y todos tenemos más potencial del que pensamos.”

El segundo ingrediente del código del talento es la Ignición, mecanismo de encendido, o el combustible que entrega la motivación.Este combustible es la energía, pasión y compromiso que enciende el despertar o el desarrollo de una habilidad o talento.En la vida de un intérprete, la ignición esta expresada por ese momento en que se toma la decisión de invertir energía para convertirse en eso que se desea. Y lo curioso de la ignición es que esta cargada de energía, imagen y emoción, por lo que muchas veces sucede como un destello o explosión de deseo. “[La ignición]… esta diseñada para trabajar, para entregarnos energía para cualquier tarea que escojamos –o cualquier tarea que nuestro sino escoja para nosotros.”

La ignición trabaja unida a la practica intensa, porque una entrega energía y la otra progreso respectivamente.

La ignición funciona como una respuesta a una señal que generalmente esta asociada con una imagen; para un actor, la razón que lo llevó a decidir esa carrera puede haber sido una obra en particular, la interpretación de un rol, las palabras de un director, etc. Estas imágenes entregan una particular conexión con un grupo y/o canalizan nuestra energía y atención hacia una meta. A la vez, es necesario considerar que esta motivación debe mantenerse encendida y es aquí donde aparece el rol del maestro o instructor.

Daniel Coyle, hablando sobre los maestros, plantea que“su personalidad –su circuito de habilidad central- es algo parecido a un agricultor: cuidadoso, afanado cultivador de mielina. Ellos son concretos y disciplinados. Poseen vastas, profundas estructuras de conocimiento, que las aplican de forma estable al trabajo de incrementar la actividad en los circuitos de una habilidad, donde ya no es controlable… Es posible predecir cuál de dos semillas plantadas crecerá más alto? La única respuesta es que es muy pronto y ambas están en crecimiento”.

Un maestro necesita conocimiento y método, pero ademas existen en ellos cuatro virtudes que, combinadas con los elementos de práctica intensa e ignición, lograrán el desarrollo de lo que conocemos por talento. Estas son: LaMATRIZ que es el conocimiento y la forma creativa que tiene cada maestro para adecuar su sapiencia para cada uno de sus estudiantes; la CAPACIDAD DE PERCEPCIÓN con la que logra descifrar a quien tiene delante; el REFLEJO GPS que es la capacidad de establecer conexiones entre el conocimiento y los esfuerzos de los estudiantes; y HONESTIDAD TEATRAL que es la capacidad de adaptarse creativamente al presente del estudiante.

El elemento importante a considerar y la razón de este articulo es la renovación de la idea del talento como algo con lo que ‘se nace’ o que algunos lo poseen y otros simplemente no. Si bien es cierto todos tenemos habilidades y capacidades que nos diferencian, la mielina no discrimina, es universal y una vez activada, no retrocede, lo que me lleva a pensar en que con el correcto proceso educativo (activación de la señal eléctrica en circuitos nerviosos), un sujeto podría ser capaz de incorporar una habilitad/talento a su actividad cotidiana (activación de mielina). Para esto será necesario contar con principios fundamentales: El talento requiere práctica intensa, la práctica intensa requiere de grandes cantidades de energía y que determinadas señales activan grandes flujos de energía.

Con respecto a la educación artística, habitualmente escuchamos que la idea de “tener talento” es algo bastante añejo y que la importancia recae en el arduo trabajo, sin embargo mi impresión es que existe una sutil y subterránea idea de que si no puedes reproducir a través de tu interpretación las instrucciones del director o profesor, o las circunstancias dadas en una obra o escena, no posees aquello que se necesita para ejecutar una buena actuación. Lo interesante de este punto es que generalmente la responsabilidad recae en el que recibe la instrucción y pocas preguntas o cuestionamientos se hacen sobre el que las entrega, y es aquí donde Daniel Coyle a través de su texto “The Talent Code” presenta una nueva forma de comprender el proceso de aprendizaje y los elementos que lo componen. Vale la pena echar un vistazo y poner atención a lo expuesto, para aplicar algo de ello en nuestros procesos de formación artística.

Acerca de Leonardo Canales

Leonardo Canales
Actor - Universidad de Chile | Actualmente en Australia cursando el Advanced Diploma en Alexander Technique Teaching.

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