Lunes , 20 Noviembre 2017
Participante del Seminario: Teatro Épico: fundamentos, técnica y sus posibilidades en la actualidad.

Teatro político y su despliegue en el espacio público

Imaginar para transformar – transformarse para imaginar

(reflexiones en torno al Seminario: “Teatro Épico: fundamentos, técnica y sus posibilidades en la actualidad” del laboratorio de circulación e infraestructura de Red Cultura 2015)

No es un misterio que gran parte de las condiciones del Chile que experimentamos hoy, se derivan de de una serie de modificaciones generadas durante la dictadura militar. Posterior al desarrollo de la Constitución de 1980, se aplican modificaciones de suelo, generándose nuevas comunas en todo el país, de este modo, Mediante el Decreto Ley Nº 1-3260 publicado en el Diario Oficial el 17 de marzo de 1981, se crea la comuna de Pedro Aguirre Cerda con una superficie de 9,4 Km2, producto de una fusión de sectores “curiosamente” pobres y de reconocida resistencia al gobierno militar, de las comunas de San Miguel, La Cisterna y Santiago, constituyéndose como la comuna número 38 de la Región Metropolitana.

Las modificaciones de suelo generadas en 1981, redistribuyeron los recursos, resguardando los intereses de los sectores más acomodados y dejando en la indefención a una gran cantidad de sectores. La brecha de la desigualdad efectivamente posee año de fundación.

Pedro Aguirre Cerda, experimentó diez años sin municipio, sin alcalde, sin un consultorio de salud propio de la comuna. Recién el 12 de agosto de 1991, se dicta el Decreto Supremo Nº 784 que nombra al primer Alcalde de la Municipalidad de Pedro Aguirre Cerda.

Otros diez años de vida pasarían para que el Consejo Municipal del 31 de julio de 2001 acordara establecer el 12 de agosto como el Aniversario de la Comuna.

El nombre, designado tras su creación, hace honor al presidente Pedro Aguirre Cerda, destacado por su lema “Gobernar es Educar”, destacado político y Presidente de la República que gobernó desde 1938 hasta 1941 y fue conocido como “el Presidente de los pobres”. En su gobierno destacó con obras relativas a la superación de la pobreza y el fomento a la educación y la creación de escuelas.

El perfil social de la comuna, es producto de un proceso histórico compartido de reivindicaciones organizadas de los sectores de trabajadores, que en la actualidad da cuenta de una gran capacidad de organización y participación social.

A partir del estado de cosas que define a la comuna, sobre todo a partir de un fuerte vínculo con la MEMORIA e IDENTIDAD, decidimos implementar un seminario que abordara de manera técnica y con un fuerte contenido teórico, un tipo de teatro que resonara en los artistas y organizaciones teatrales de la comuna.

De esta manera, con una mirada sobre la concreción de un trabajo coherente con las necesidades territoriales de Pedro Aguirre Cerda, diseñamos el seminario “Teatro Épico: fundamentos, técnica y sus posibilidades en la actualidad”, pensando en otorgar herramientas concretas a organizaciones cuya labor ha estado ampliamente dedicada a poner en valor discursividades políticas, pero que bajo ciertos diagnósticos, carecía de contenidos estéticos.

Nuestra aspiración, fue dar cabida a todas aquellas organizaciones que se interesaran en complementar la práxis que han desarrollado durante años, pero que hasta el momento no habían recibido formación académica complementaria en un ámbito tan relevante para la comuna como es el Teatro político y su acción e incidencia en el espacio público.

A la convocatoria respondieron profesoras de lenguaje, dos psicólogas, un tecnólogo médico, jóvenes vinculados a organizaciones artísticas de la comuna, la representante de una compañía teatral comunitaria y la totalidad de integrantes de una compañía teatral de jóvenes/ancianos que posterior a su jubilación, decidieron abocarse por completo al arte dramático. Los últimos, precisamente fueron quienes -con el hambre propio de aquellos que desean transformarse para luego inferir en las transformaciones del mundo- llegaron a las últimas consecuencias del seminario.

Uno de los puntos más profundos y de mayor resonancia del seminario, tuvo relación con pensar el teatro político y sus posibilidades de intervención en el espacio público. Lo público, que podríamos pensar, nos pertenece como ciudadanos, no es más que un límite regido por diversas instituciones, tanto municipales como estatales e incluso privadas. Entonces surgió la pregunta: ¿Dónde un espacio con sentido identitario para un territorio?

Los espacios, reconocibles para una comunidad, por su inminencia en nuestro quehacer, constituyen nuestro imaginario, sin embargo están acotados a una serie de límites, normas que incluso tienen directa relación con la forma en que nuestros cuerpos reaccionan en dicho espacio. Entonces lo público, no necesariamente da respuesta a ese concepto de bien común, cuando los dispositivos de control se superponen a la experiencia del ciudadano.

Charles Baudelaire en 1857 ya establecía en “Las Flores del Mal” una resistencia a la modernidad y sus dispositivos de control sobre la experiencia de cada uno de nosotros. La existencia de un Centro en la ciudad, la existencia de un lugar PÚBLICO que estandarizara al hombre moderno, merecía darle batalla a partir de un personaje que más tarde Walter Benjamin llamaría “Paseante”, el paseante no es más que la figura de quién vaga por la ciudad, no un turista, sino alguien que con la mirada de un niño, re descubre la ciudad, la arquitectura, caza rostros, más allá de la noción acotada de lo público.

Dentro de este marco, es que podríamos decir que el Teatro, desplegado en el espacio público también es una resistencia a dicha estandarización de la experiencia.

Por su cualidad política, itinerante y efímera, el teatro interviene para impactar en el territorio y dejar entrever las reales posibilidades que posee el espacio. El espacio ya transformado por la compañía, induce a la sensación de que ahí, donde todos los días fumo un cigarrillo, hablo con mi vecina o ahí donde la cotidianidad me ha hecho olvidar los detalles, es el lugar donde también se puede contar la historia de quien trasformó su realidad. Múltiples historias, no acumulables como en un noticiero. Historias que como una revelación, nos muestran el potencial que posee la relación entre el artista y el territorio

Transformar la cotidianeidad del individuo hoy, es una de las revoluciones estéticas y políticas que podrían dar pie a su libertad, porque la libertad, en primer lugar parte de la relación entre la imaginación y el entorno. Si no somos capaces de imaginar las posibilidades del entorno, nunca seremos capaces de trasformarlo.

Acerca de Eduardo Luna

Eduardo Luna
Director de la compañía Lafamiliateatro | Director de circulación del Festival Santiago Off | Actor en Medioformato.cl | Aprendiz de Padre

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